Por el amor de Dios
| November 2, 2009 |
Leímos esta historia y, de inmediato, nos hicimos la promesa de contársela a ustedes por el mucho sentido interior, la profundidad de vida que ella tiene, y significa…
Llegó a nuestras manos la vida interior de las Hermanitas Discípulas del Cordero, una comunidad religiosa diferente. Distinta. Alguien nos preguntó. ¿De otro mundo…?
Las Hermanitas Discípulas del Cordero están instaladas, haciendo obra, en Le Blanc, en el departamento de Indre, en la región central de Francia.
Allí llevan una vida contemplativa, según la regla de San Benito, el nursini fundador de los benedictinos, y patrono de muchos monasterios. La regla de San Benito sirvió de inspiración a muchos reglamentos de muchas comunidades religiosas Y también a este grupo tan especial.
Hace 24 años, en ese lugar de silencio de oración se instaló un grupo de religiosas. No cerraron bien la puerta. La dejaron entreabierta ingresando mujeres excepcionales convirtiéndose en la única comunidad religiosa receptora de mujeres con el síndrome de Down. No hay en el mundo otra comunidad igual. Para esta congregación no hay diferencia entre esas chicas con su mundo propio, y las que son sus verdaderas conductoras de la congregación sin esta condición.
No hay exigencias para las postulantes, solo le piden no tener obstáculos para avanzar en la vida espiritual al interior de la congregación donde se les ve orar, realizar labores manuales, reposterías. En la actualidad son diez las hermanas especiales apoyadas por sus compañeras y por muchas personas figurando entre ellas Birthe Lejeune, la viuda del especialista en genética Jerome Lejeune, quien descubrió la primera enfermedad humana a una alteración cromosómica, la trisonía 21.
Las madres conductoras de la casa rechazan los términos de “validez” y “discapacidad”. ¿Cuándo lo haremos también nosotros? Para ellas, la discapacidad mas grave está en el pecado y esas niñas ya lo dejaron atrás. Una comunidad muy diferente que siembra amor y oportunidad. Esa comunidad está viviente. Orando por ellas y nosotras, todo por el Amor de Dios y a Dios.
Tags: apuntes de mi libreta blog rpp > hermanitas discipulas del cordero > inclusion social > le blanc francia monjas sindrome down > miguel humberto aguirre > monjas sindrome de down > por el amor de dios > religiosas sindrome de down
Comentarios
2 Comentarios para “Por el amor de Dios”
Comenta Aquí




November 9th, 2009 @ 19:09
Quiero inscribirme a las 100,000 personas para rezar el rosario
November 10th, 2009 @ 10:52
El término es “trisomía”, no “trisonía”. Bellísima historia. Alabado sea Jesucristo.