Martín Romaña versus el acosador de señoritas (continuación)
Cuando llegué a la escena del crimen, el tipo ya la había introducido en el carro y estaba por subirse él. Antes de que lo logre, lo agarré por el brazo y le grité con lo que me quedaba de aliento que suelte inmediatamente a Brunella. Para hacer más convincente mi requerimiento utilicé algunas lisuras [...]


