14. La biblioteca de Efraín
| July 12, 2009 |

Busca en la Ciudad de los Reyes un cuervo que toma agua en una fuente azul…
Esa línea estuvo dando vueltas por mi cabeza durante el día entero… Por supuesto la referencia geográfica era Lima. Pero el pergamino indicaba la búsqueda de una fuente que seguramente era parte de una casa de principios del siglo XVIII… ¡Y esta ciudad fue totalmente devastada por el terremoto de 1746!
La actual ciudad de Lima fue construida sobre las ruinas de la catástrofe… La edificación en cuestión a lo mejor ya no existía.
¿Pero acaso la Hermandad se habría tomado tanto trabajo para ocultar de los clanes la existencia del libro negro durante siglos si esa fuente fuera una ficción? ¿Por qué me habían elegido a mi para llevar a cabo esta misión?
Al día siguiente de la lectura del pergamino era lunes. Dejé a Estela en el colegio, antes de dirigirme a la radio para trabajar. Por supuesto ella se resistió alegando la importancia de estar a mi lado para ayudarme a recopilar la información necesaria. Tuve que ponerme firme para hacerle entender que no debía poner en peligro su cobertura como alumna de quinto año de secundaria en el colegio chino. Además, durante su transformación había faltado varias semanas… Lo mejor sería que aparentara normalidad, aunque le prometí tenerla al tanto de todo y que durante las noches me acompañaría en la búsqueda… Claro, después de terminar las tareas…
Una cosa quedaba clara en mi cabeza: Encontrar alguna pista para iniciar la búsqueda de la fuente azul iba más allá de mis conocimientos. Necesitaba ayuda para resolver este acertijo.
Llegué temprano al trabajo. A esta altura del relato debo comentarles que mi tarea cotidiana es generar contenido informativo para la página web de la radio. Luego de coordinar los primeros temas de la edición con la editora de portada, me sumergí en la vorágine cotidiana de las noticias. Sin embargo, este día en particular mi mente estaba en otro lado…
Sara trabaja también en la radio, aunque en otra gerencia y en un piso diferente. Cuando nos cruzamos en el edificio apenas nos dirigimos alguna mirada. Solo conversamos por temas laborales. La percepción de la gente es que no simpatizamos el uno con el otro.
Además de nosotros, solo una persona de este lugar conoce nuestro secreto. Se llama Efraín y para el público de todo el país es un controvertido comentarista deportivo… Él nos ha ayudado en varias ocasiones con su conocimiento del lado oscuro de las fuentes informativas…
Su verdadera pasión es la historia… Incluso escribe los guiones de un programa sobre personajes históricos del Perú… Solo quienes en realidad lo conocen saben es un coleccionista apasionado y que su casa tiene un sótano secreto donde almacena cientos de libros y mapas referidos a Lima… La Ciudad de los Reyes…
Parece extraño que tenga tantos conocidos en los pasadizos secretos de Quilca y Camaná… No hay librería o biblioteca que guarde secretos para Efraín…
Esperé hasta que se hizo de noche antes de abordarlo… Lo invité a conversar en la desierta cafetería…
Luego de la charla de rigor, entré en detalle. Sin darle a conocer la existencia de la Hermandad ni del libro negro, le pregunté directamente cómo podía iniciar la búsqueda de la fuente azul…
Los ojos de mi interlocutor se agrandaban conforme avanzaba en mi relato. Era un reto que daba la altura para su intelecto… Unos minutos después me dijo que antes de darme una respuesta debía examinar el pergamino por si existía alguna pista oculta en el mismo documento… Me citó en su casa después de la medianoche. Debíamos esperar a que se durmiera su familia… Es curioso, aunque Efraín es un humano normal, también le dedica muy pocas horas al sueño.
Acabé con mis tareas del día y luego de despedirme de los colegas con la sonrisa perenne con que me conocen regresé a mi casa para cambiarme y recoger a Estela.
Manuelita me abrió la puerta. En el comedor tenía dispuesta mi comida caliente… Qué haría yo sin Manuelita…
Estela me esperaba sentada en el salón, viendo una película en el cable. Aunque no se levantó a mi llegada, sabía que solo aguardaba mi señal para salir disparada conmigo.
Luego de comer revisé algunos documentos en la biblioteca. Cogí un tubo de aluminio que uso para transportar documentos y tras colocar dentro el pergamino con mucho cuidado, lo guardé en el bolsillo interior de mi casaca.
Salimos de la casa un poco antes de la una de la madrugada. Las calles del Callao estaban semidesiertas y bañadas por la garúa. El taxi que abordamos en Chucuito avanzó tan rápido que apenas tardó media hora para llegar a nuestro destino en Surco.
Nos dejó en una esquina desde donde se podía ver la casa de Efraín. De una ventana en el segundo piso salía una luz de color verde. Era la señal.
Al llegar a la puerta hice el silbido que habíamos convenido, tras lo cual se abrió la puerta del garage. Fuimos inmediatamente a la biblioteca. Al fondo de la pequeña estancia un gran librero atesoraba un par de cientos de libros. Efraín retiró un par de volúmenes del mueble y manipuló una pequeña palanca hasta que hizo un sonido parecido a un clic.
Luego, deslizó con aparente facilidad el gran mueble dejando a la vista una plancha de metal con una agarradera. La levantó con facilidad y una oscura y estrecha escalera apareció ante nosotros. Efraín bajó primero y encendió la luz. Después lo seguimos nosotros.
La estancia subterránea era amplia y sin ventanas. El suave sonido de un aparato reciclador de aire llegó a mis oídos. La habitación era tal como la recordaba, con sus anaqueles y centenares de libros. En un rincón del recinto estaba la computadora donde nuestro anfitrión registraba el fruto de sus investigaciones. Al costado había una mesa con un par de sillas y una lámpara de cuello flexible con la base atornillada a la pared.
Estela miraba hacia todos lados con curiosidad. Efraín la invitó a revisar los títulos, pero le pidió que no abriera las vitrinas donde guardaba sus mapas e incunables.
Mientras tanto, saqué el pergamino del cilindro de aluminio y lo coloqué desplegado sobre la mesa de trabajo, bajo la luz.
Efraín abrió un cajón de su escritorio y sacó una gran lupa antes de sentarse en la mesa a revisar el documento. Lo primero que hizo fue observarlo durante algunos minutos. Con mucho cuidado, ayudándose con unas pinzas, le dio varias vueltas. Luego lo leyó varias veces en voz alta. Era extraño escuchar el sonido del latín original. Luego se hizo el silencio. Durante más de una hora estuvo sentado sin moverse con la vista fija en el pergamino.
“Corvus, corvus…”, repitió Efraín en una letanía.
De repente se incorporó y cogió un libro de un anaquel polvoriento, tras lo cual regresó a la mesa. Revisón unas páginas y luego una amplia sonrisa se dibujó en su rostro…
“Miren el documento -dijo-. Fijamente, por favor. ¿Ven que las primeras cinco letras de la palabra “corvus” tienen una escritura regular? ¿Y que la “s” tiene una forma extraña en la parte superior, como si fuera más gruesa”.
-Es cierto… parece una serpiente, respondió Estela emocionada por el descubrimiento.
“Así es, una serpiente -agregó Efraín-. De ello me di cuenta inmediatamente. ¿Por qué lo había hecho quien escribió el documento? Después de darle vueltas al asunto me percaté de que la línea de texto no es lo importante, sino la grafía. La manera cómo estaban dibujadas las letras eran la pista. ¿Y dónde encontramos un cuervo y una serpiente juntos? Les contaré una historia. Los antiguos griegos decían que Apolo envió a un cuervo con una copa para traerle al Olimpo el agua de la vida. En el camino, el pájaro divisó una higuera. Acuciado por el hambre y la codicia se posó sobre ella y esperó a que los frutos maduraran para darse un festín. Cuando se dio cuenta de la magnitud de su error, regresó donde el dios que en el agua había encontrado una serpiente y por ello se había demorado. Colérico por el engaño, Apolo condenó al cuervo a tener sed eternamente y lo puso en el cielo junto a la serpiente, que guardaría la copa de donde nunca podría beber el pájaro”.
-¿Quieres decir que el cuervo es una constelación?, pregunté.
“Sí. Es lo que mi instinto me dice. La constelación del cuervo está al costado de la serpiente y la copa en el firmamento”, precisó.
-Pero el pergamino dice que debemos buscar una fuente azul…
“Recuerda, el cuervo no puede tomar de la copa, pues la serpiente se lo impide… ¿Y de dónde debía traer el agua de la vida? No de un río, sino de una fuente. En la antigüedad Apolo era adorado por los griegos y romanos en diversos templos, pero solo uno de ellos, el de Delos tenía una fuente secreta”.
-¿Entonces?
“Entonces la fuente azul está en un templo. Es decir, una iglesia en Lima… La más grande de aquella época… Ahora, la constelación del cuervo solo puede apreciarse bien en mayo. Lo cual cierra el círculo. Buscamos una iglesia de la época que haya sido construida en ese mes. Esa es la pista”.
-¿Y sabes cuál es?, inquirió inmediatamente Estela.
Efraín la miró divertido. Su expresión autosuficiente me dijo que sabía la respuesta.
“La historia de las iglesias de Lima es una de mis especialidades, pero tenía algunas dudas. Por eso consulté el libro que está encima de la mesa. Y solo una responde al perfil: San Francisco… Escuchen, en 1655 ocurrió en Lima un terremoto que trajo abajo el convento con todas sus riquezas dentro. Es por ello que el virrey Luis Henríquez de Guzmán puso la primera piedra de la reconstrucción el 8 de mayo de 1657. Lo que buscan están debajo de esa iglesia”.
Debajo de San Francisco… Una puerta en algún lugar de ese convento daba acceso a la cámara donde se guardaba el secreto que buscábamos… Algo faltaba en el panorama… ¿Pero qué?…
Efraín me ocultaba algo…
Comentarios
24 Comentarios para “14. La biblioteca de Efraín”
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July 13th, 2009 @ 2:49
La historia esta bien interesante. Sigue escribiendo XD
July 13th, 2009 @ 3:12
Interesante historia e interesante manejo de la información. Sigue escribiendo Cazador.
July 13th, 2009 @ 8:33
Gracias por ofrecernos tan buena historia,..x favor no demores con la siguiente.
July 13th, 2009 @ 9:18
Trelles???? noooooo!!!!!!!
Mejor ponías a Miguel Humberto Agirre, jajaja.
Se va poniendo interesante.
July 13th, 2009 @ 16:13
Quién lo hubiese dicho, Efraín T…
Ya se le extrañaba señor Murus.
July 13th, 2009 @ 18:31
..Ya te estás pareciendo algo a Dan Brown…Pero no importa, aquí lo principal es una buena historia…y la tuya lo es. Continúa la historia lo más pronto posible. Gracias.
July 14th, 2009 @ 8:34
Amigo Murus, excelente narración. Para los que no lo sabían Efraín Trelles estudió Historia en la Universidad Católica y tengo entendido que efectuó estudios de dicha carrera en Europa.
Más adelante talvez te animes a que intervengan Raúl Vargas, Chema Salcedo o Alvarez Rodrich.
July 14th, 2009 @ 13:22
Uhmmm Efrain Trelles… Sola falta El Veco…. buena la historia, aunque el acertijo tiene muchos agujeros, pero en si esta buena la trama y bueno uno mas q se une al pedido de todos… No demores mucho… Gracias.
July 15th, 2009 @ 14:53
Excelente historia, cada vez mas interesante …. tu busqueda dara muchos frutos y a la vez revelaciones que no seran agradables
July 16th, 2009 @ 11:33
No puedo negar que hay bastante información histórica y las piezas pareciera encajar… pero hay momentos en que me parece que estoy leyendo “El Código DaVinci” o “Angeles y Demonios” trasladado a Lima.
La redacción es buena, interesante, pero falta un estilo propio… pareciera que es una copia de Dan Brown, no veo nada original.
July 16th, 2009 @ 18:51
Espero la próxima entrega con bastante intriga
July 20th, 2009 @ 19:29
No te demores demasiado…está interesantísima la narración !!
July 21st, 2009 @ 14:19
Esta buena la historia a pesar q la encontre de casualidad atrajo mi atencion…..no te demores en seguirla.
July 21st, 2009 @ 17:33
Señor Murus: Lo estamos esperaaaaaaaaaaando…
July 21st, 2009 @ 18:04
Esta interesante la biblioteca de Efrain no te demores en escribir por favor , estoy siguiendo todos tus escritos.
July 22nd, 2009 @ 12:07
En la antigüedad Apolo era adorado por los griegos y romanos en diversos templos, pero solo uno de ellos, el de Delos tenía una fuente secreta”.
Que pasa cazador, esta parte de la historia no esta bien escrita griegos o los romanos cual de los dos, esta interesante la historia no te demores sds.
July 22nd, 2009 @ 12:12
En la antigüedad Apolo era adorado por los griegos y romanos en diversos templos, pero solo uno de ellos, el de Delos tenía una fuente secreta”.
Que pasa cazador, esta parte de la historia no se entiende, no esta bien escrita griegos o los romanos, sigue asi cazador no te demores sds.
July 23rd, 2009 @ 18:01
Aviso de servicio público: Se ha extraviado nuestro querido Marco Murus… sus fieles lectores otorgarán una cuantiosa recompensa. Se agradece.
July 26th, 2009 @ 10:52
hola espero que no te demores mucho en poner la continuación que esta interesante.
PD.-Sabias que tu estilo de narrar es adictivo
July 28th, 2009 @ 6:26
Hola Cazador:
Esperamos q te encuentres bien! ya q no sabemos nada de ti!!! buahh y tu historia es tan adictiva!!!
sinceros saludos
Cecilia
July 28th, 2009 @ 20:25
No habrán cazado al cazador??…No tenemos señales de vida de él…
July 30th, 2009 @ 12:28
Blokearemos una carretera sino tenemos nuevo post !
July 30th, 2009 @ 16:44
HEY!!!!
¡¡¡¡¡MUUUUUUURUUUUUSSSSS!!!!
(’???????)
August 3rd, 2009 @ 11:31
Ya pues cazador…. q paso…, mira lo q has generado… es la adicciona tu lectura.
Suerte