17: Diario de Estela: La vigilia (II)
Eran casi las 6 de la tarde cuando Manuelita dejó una bandeja con café y sanguchitos en el estudio de mi padre y luego nos dejó solas a Sara y a mí con nuestros pensamientos…
Desde nuestra conversación de la noche anterior los acontecimientos se habían precipitado…
Rompiendo su costumbre de jamás comunicarse por teléfono, Efraín me [...]


