Una tragedia absurda
| October 27, 2009 |
Cinco actores en este drama: el niño, la mamá, el papá, el médico, el legislador. El drama se inicia con la aparición del niño en el vientre de la mamá. El acto que produjo su aparición le es absolutamente ajeno, él no tiene la más mínima intervención en las razones o sinrazones por las que sus padres biológicos se unieron. No sabe si fue por amor, por odio, por violación, por diversión, por venganza, por fuga, por descuido, por miedo o por alguna razón imprevista. El único asunto es que desde su aparición ya estableció una relación de por vida con su mamá y con su papá. Relación que funda responsabilidades que nada ni nadie podrán eliminar.Afuera de esta relación está el médico. Por su condición de experto en salud humana y por el papel que juega en el drama, es el primer responsable de educar a la mamá en la salud, de ayudarla a descubrir la inmensa riqueza que para su salud es su propio hijo. Encargado también de informar al papá de su responsabilidad en el cuidado de esta relación fundamental para la salud de todos: el niño, la mamá, el papá, el mismo médico y la sociedad entera.Un poco más afuera está el legislador, llamado a dar leyes que protejan a la mamá y al niño.
El drama se anuda en que lo más natural no ocurre: el niño no es querido por su mamá. Alguna razón, siempre torcida, ha generado esto: miedo, atarante que viene de fuera, expectativas inmaduras, una agresión no perdonada, una irresponsabilidad habitual, un abuso no combatido, las presiones sociales, taras psicológicas, ignorancias consentidas. Todas ajenas a la relación con su hijo. Sea como sea la mamá está en una situación de desequilibrio, de orfandad psicológica y moral. El mismo rechazo a su hijo lo muestra con toda claridad. El papá suele ser el actor menos considerado en esta parte, sea porque nunca quiso serlo, sea porque es un monstruo que sólo merece castigo, sea porque también se le excluye dejando todo en manos de la mamá.
Aparece el médico, el que debía ayudar a ese niño y a esa mamá, pero como en una clásica tragedia, tampoco hace lo natural: aconseja matar al inocente, tranquiliza a la mamá hacia el lado de la muerte llamando solución a un crimen abominable. Finalmente aparece el legislador, que desde un escritorio, lejos del drama, sin conocer a las personas, establece una norma para siempre.
La traición a la realidad está dada. El niño morirá sin saber nada. El corazón materno será herido para siempre. El papá, si es un buen hombre quedará lleno de culpa, si es un irresponsable o un criminal quedará oculto y sin castigo. El médico se envilecerá y se llenará de argumentos biológicos todos falsos y enrevesados. El legislador, hombre de palabras, se revestirá de ellas para esconderse a su propia conciencia el hondísimo mal que ha hecho.
¿Quién es el culpable? Cualquiera de todos menos el niño al que se mata. Y no importa mucho, lo esencial es detener esta locura y esta tragedia absolutamente absurda.
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Comentarios
6 Comentarios para “Una tragedia absurda”
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October 27th, 2009 @ 13:12
La sinrazón y el sinamor. Ni aunque nos anudáramos el corazón y sólo utilizáramos la cabeza tendría sentido. La misma Constitución lo dice: la vida se defiende desde la concepción. Puedo imaginar que esa parte de la Carta Magna se escribió como un presentimiento de la magnitud que posee la concepción. Más allá de los aun incompletos argumentos científicos.
October 27th, 2009 @ 13:43
110% de acuerdo!
October 27th, 2009 @ 22:51
De acuerdo contigo….
October 28th, 2009 @ 13:22
Infames los carteles de protesta que dicen: Yo aborte, porque es mi cuerpo; mas desdenables aún los argumentos para esto pues van desde los mas duros y complejos hasta absurdos y superficiales. Como sociedad no nos podremos poner de acuerdo, porque unos no quieren ni el condon y los otros el derecho a la vida es lo mismo que una piedrita en el riñon. Ojo, particularmente estoy 100% de acuerdo con los metodos anticonceptivos incluso “la pildora del día siguiente”; y concuerdo plenamente con el mal llamado aborto terapeutico en los 3 casos indicados por el ministerio de salud.
Concordamos y discrepamos entonces. Concordamos sobre los carteles y los argumentos a favor del aborto. Discrepamos en tres puntos: la píldora del día siguiente contiene un tercer efecto que es abortivo y el aborto mal llamado terapéutico es “mal llamado” porque no cura nada, matar a una persona no es una terapia y los tres casos del Minsa no son más que una puerta abierta al genocidio
October 29th, 2009 @ 17:50
Estimado Hombre de Familia
como usted dice “Sea como sea la mamá está en una situación de desequilibrio, de orfandad psicológica y moral”, entonces como puede estar preparada para tomar una decisión así.
Estoy convencida que los hijos son un regalo de Dios y ello tiene un propósito que solo él conoce,lo más difícil tal vez es comprender eso, una vez que lo comprendemos estamos seguros que el aborto no es el camino.
Si bien es cierto hay varios actores en esto, es la madre quien nunca olvidará esa terrible decisión y quien sentirá el vacio de su hijo no nacido, nadie más ni el padre en el mejor de los casos.
Por eso hay quien dice que el aborto es la peor explotación de la mujer… al final se queda ella sola con su tragedia… gracias por la visita y el comentario
October 31st, 2009 @ 13:26
La pura verdad del aborto al final de que el “producto” es expulsado la mujer quedará por siempre con su tragedia con inmensas cicatrices…
muy cierto: nadie puede eliminar una vida humana sin consecuencias para su propia vida