Continuación: Sin zapato amarillo en Picas-Las envidiosas

| September 30, 2009 |

Ya dentro del taxi empecé a preguntarme como quién no puede asimilar la realidad: ¿Y mi zapato?, ¿Mi zapato amarillo?, ¿Dónde quedó mi zapato amarillo? Como fondo tenía las voces extrañamente lejanas de Janet y Diana que estaban a menos de medio metro. Me miraba el pie descalzo, volteaba a verlas a ellas, miraba hacia atrás, la entrada de Picas; miré hacia adelante, el camino que nos llevaba de vuelta a la casa de Miraflores, el lugar de dónde habíamos partido cuando yo aún conservaba prudentemente mis dos zapatos y reaccioné de pronto.

Yo: Tenemos que volver, Señor, regrese por favor

Diana: ¿Quéee?, ¡Tas loca Laliiiii!!!

Felizmente el taxista me hizo caso al toque y no tuvo tiempo de confundirse con la negativa de Janet y Diana. Paramos en la puerta y antes de bajarnos les pregunté a las dos con mi más esforzada cara de seriedad considerando la dosis de champagne que traía encima, qué m estaba pasando y Diana contestó:

Diana: Ese carro no era para nosotras, para ninguna de nosotras

Janet: ¡lo pirateamos!

Lo cual solo consiguió regresarme al estado de risa necia. No tenía tiempo para explicaciones ni cabeza, bajé del auto con ayudadita del taxista que nos avisaba de su siguiente servicio a la Molina y “Que nos apuremos por favor”, junto con las incisivas bocinas tercermundistas. Una vez paradas delante de la puerta de Picas, sin taxi que nos tape los pies, agarré a cada una de un brazo y tratamos de entrar lo más rápido posible para que mi pie pasara desapercibido, pero nos pararon en la puerta.

Seguridad: Srta. ¿Sus invitaciones?

Yo: ¿Invitaciones? ¿Por qué invitaciones?

Seguridad: Hay un evento Srta. Es con lista o con invitación

Diana: Vámonos Lali, acá me van a matar

Yo: Sr. Solo entro a buscar mi zapato y salgo

Luego de una mirada de verificación a mi pie y un adicional de risas burlonas tuve que explicarle la historia (o algo parecido a la historia de la pérdida del zapato) al Sr. de la puerta. Nos hizo entrar a las tres y nos informó que en la barra estaban invitando champagne a las personas que tuvieran el brazalete que muy amablemente nos regaló. Nos sentamos en la barra de inmediato y me senté sobre mi pierna para tapar mi pie y no hacer más roche.

Yo: Ya busquen al tal Eduardo y díganle que mi zapato se ha quedado en su carro, vayan

Janet: Yo no

Diana: Yo tampoco

Por la puerta entraba una pareja que discutía algo y del cierre de la cartera de ella se asomaba la puntita de mi zapato.

Yo: Ellos son

Diana: ¡No mires! El carro seguro era para ella y Janet y yo nos subimos cuando íbamos a comprar cigarros, Anaís estaba esperando en el departamento de Eduardo, el vecino de Alberto, voy a quedar pésimo.

Janet: ¿Esa es es Anaís? Pero esa chica no come nada…

En mi mente se recreó la posibilidad de que por alguna casualidad afortunada yo hubiera dejado caer una tarjeta de presentación en el carro y esta pareja apiadándose de mi presunta inocencia me llamara para devolverme el zapato al día siguiente, pero la sensatez me dijo que no podía confiar en eso.

Yo: No quiero perder estos zapatos, no puedo perderlos

Janet: Lali qué tanta vaina con tu zapato, luego lo recuperamos. O prefieres que nos saquen el ancho ahorita. No podemos acercarnos así, primero hay que regresar a la casa y pensar con tranquilidad la explicación que vamos a darle a la flacuchenta y a su novio.

Yo: El vibrador

Janet: ¿Qué?

Yo: Tu teléfono, suena tu teléfono

Janet: ¿Aló?

Era el innombrable, lo sabía por el cambio en su tono de voz, esa patética vocecita sumisa que uno pone cuando llama el gil, enamorado, novio, etc.

Janet: Estamos aquí en Picas, pero ya nos vamos amor, estoy aburridaza

Yo: Si claro, cómo te has aburrido

Diana: jajaja, ay amor, amor, amorcitooooo, mongaza

Janet: cállense carajo. Nada amor, me están fastidiando

Yo: Oh no, qué náuseas, huacala

Cómo es el amor, pensaba yo mientras miraba a Janet transformada en una noviecita complaciente, esas que se cuidan de no importunar nunca al novio, de estar siempre disponibles a tiempo para salir con él, que chotean a las amigas a pesar de haber quedado varias semanas atrás y que generan en una el respectivo empalago combinado con cierta envidia saludable. Esas que seguro en algún momento todas somos y a la vez nos recriminamos. En este sentido no cabe duda que hay que felicitar la capacidad de autonomía de los hombres. Ni la mujer más independiente se libra cuando está enamorada, que vergüenza.

Bueno, continuando con la historia, tuve que renunciar a recuperar el zapato de inmediato. No me desanimaron tanto las razones persuasivas de Diana como la cara de c.u.l.o de la novia del tal Eduardo. No lo dejó sonreír ni un segundo a pesar que el parecía haber olvidado el asunto y querer disfrutar de la botella de johnnie Walker que estaba en su mesa.

Salimos del lugar algo aliviadas y con hambre. Paramos en la Rueda y nos pedimos uno de esos tacos completos para llevar porque obvio, yo seguía sin zapato.

Diana: Esa ´ona es una bruja, ya me fregué.

Yo: No sé, pero piensa en algo y me das mi zapato Dianita.

Janet: Mañana me voy a Lunahuaná con R

La remedé otra vez pero ya no fue tan divertido, me quedé pensando en esto de la envidia. Será que tanta burla solo esconde un anhelo de tener lo mismo. Seguro que si, al menos en parte. Un lado está muy cómodo con la soltería independiente, pero el otro sigue con la cuestión del cuento de la cenicienta metido en los genes, qué piña y qué desatinado aquel que inventara que los finales felices consisten en dos almas gemelas que se encuentran y se juntan para siempre. Qué cagón.

Habrá que hacer una convocatoria de almas afines antes del 2012…

Comentarios

15 Comentarios para “Continuación: Sin zapato amarillo en Picas-Las envidiosas”

  1. Pris
    October 1st, 2009 @ 15:45

    Uyyyy y que fue del zapato amarillo lo llegaste a encontrar???

    estoy haciendole seguimiento…si Diana no me lo consigue voy a buscar al Eduardo…

  2. carolina
    October 2nd, 2009 @ 10:14

    asu que tal historia … se nota completamente que es ficticia , de hecho en picas no dejarian entrar asi nomas a una chica de clase media , sin taba y regalandole un brazalete .. de hecho eso lo esperaria de la “gentita” de lima , pero tu no pareces serlo … por otro lado la historia está super super super aburrida .

    Pero si yo soy pituquísima!….

  3. Carla
    October 2nd, 2009 @ 11:48

    SI LALI, recontra cagon.
    La felicidad no tiene pq venir acompañada de un hombre, pienso yo.

  4. Randy
    October 3rd, 2009 @ 10:22

    me olvide decir q por el cambio de horario sera mas facil q me envies un mail diciendo yo q se “Hola ” asi sera mas facil conversar por mail y eso.Cuidate guapa Randy

  5. Joe
    October 4th, 2009 @ 7:08

    Uf, las chicas y sus zapatitos. Me acuerdo que mi enamorada podía pasarse de largo cuando ibamos de compras, hacia de tripas corazón cuando estábamos apurados y contenia la manía de probarse ropa, pero cuando llegábamos a la sección de zapatos era una batalla perdida sacarla de allí, jeje

    Los cuentos de hadas si que calan profundo cuando son niñas verdad?

    Besos.

  6. alma
    October 6th, 2009 @ 11:18

    bueno a quien no le gusta tener a su complemento, amante, compinche o paraja como quieran decirlo…ojala encuentres tu zapato, tienen significado psicologio algo asi como autonomia…yo soy adicta a los zapatos y fides, y si tengo a mi culito (asi le digo a Alexis, mi amante, de amor)y nos encanta encerrarnos…

  7. IANY
    October 6th, 2009 @ 20:16

    oooo laly, te recontra hiciste esperar,para nada, la historia estaba muy aburrida…nada interezante…bueno de envidiosas??? todasss…jijijiji..
    cuidate
    iany

  8. Carla
    October 6th, 2009 @ 22:22

    Laliii!!! mañana se avecina reu con una de mis mejores amigas, la cual radica en el extranjero, claro con mas amigas, pero no kiero ir! al igual q tu soy mamacita soltera, y pues esta chica desde q se caso y tiene a su primer hijo, se cree dueña de la verdad y vive diciendo lo feliz q es, lo mucho q la aman….esta de lo mas insoportable, engreida y creida ademas…..
    todas las mujeres cambian cuando se casan?
    No es mala persona, pero esta de lo mas antipatika y es mi pataza, nose pq habra cambiado tanto
    de hecho no pienso ir,aunq me muero de ganas de estar entre las amigas de toda la vida, no pienso soplarme tanto engreimiento!
    al parecer no ha madurado igual q yo(26), como todo en la vida se le presento facil, el caso de ella es la del principe azul, guapo, profesional, de familia limeña acomodada, y con dinero…..he llegado a pensar q parte de ese cambio de debe a el

    Hola Carla yo tembién tengo una de esas, son chinchísimas y aki entre nos, sus novios no son ni tan churros ni tan billetones jajaja

  9. Raquel
    October 7th, 2009 @ 9:18

    Lali, me encanto la historia! Y lo que dices es muy cierto, esas burlas o criticas, muchas veces son un parte envidia.
    Asi como la comentarista numero 2, Carolina, que no se que afan tiene de decir que tu historia es aburridisima y ademas de creer conocer todo lo que pasa con la gentita de Lima.

    Para Carolina:
    Si eres de clase media, no de la “gentita” de Lima, pero eres bonita….eso siempre te puede dar los mismos beneficios de la “gentita”. De repente no lo sabias, pero así sucede.

    jaja, qué linda, gracias Raquel por defenderme y a mi relato! creo que Carolina no se había percatado de mi belleza antes de comentar!jiji Pero bueno aveces las aventuras de uno no estan a la altura de las espectativas de los lectores. Procuraré hacer más locuras y parar con la gentita!. Por ahí me liga y me vuelvo una de ellos jijijijijij.

  10. MARITZA
    October 7th, 2009 @ 13:00

    Esas amigas chinchosas siempre existen yo creo que sin marido no son nada seran casadas queridas etc, pero sin sus esposos no son nada, suerte las que consiguieron esos hombres la envidia me corroe jejejje.
    a mucha honra soy una mamacita soltera de (27) no tengo k tener a un esposo para ser alguien, soy una profesional x mi esfuerzo.

    Laly si que me gustaria tener esas anecdotas que son inolvidables. Tendre que salir mas con las amigas jiji no todo es trabajo.
    Saludos

  11. DIANA
    October 9th, 2009 @ 18:06

    LALIIIIIIIIIIIIII ESA NO ES LA HISTORIA
    Y HABLASTE DE LA ENVIDIA, DE PAREJA , PREFERIRIA ESTAR SOLA , A ESTAR CON UN HOMBRE QUE TE HUMILLA , INSULTA ,TE FALTA EL RESPETO, RECHAZA LO MAS GRANDE DE TU VIDA(LA FAMILIA) , A TODAS ESAS MUJERES , LES DIGO , DE CORAZON , QUE LOS HOMBRES ASI NO DURAN MUCHO EN LA VIDA DE UNA BUENA MUJER. SERAN FELICES.
    BESITOS LALI Y YA VIENE EL SOLCITO .

  12. Giovanna
    October 13th, 2009 @ 10:21

    Me gusto mucho tu historia , cosas que puede pasar en esta vida jejeje, recuper tu zapato ahh suerte

  13. andrea
    October 15th, 2009 @ 9:30

    Para Carolina…oye cualquiera entra a picas jajaja no seas acomplejada. Me gusta tu blog!

  14. dora
    October 20th, 2009 @ 11:33

    Jajaja que historia. Hola, bueno, solo comentar que la supuesta estabilidad emocional, fin de cuento de hadas, o sea lo que fuere, no importa hallarla en una misma SOLA sin necesidad de un hombre, o con el hombre de tu vida , lo importante ES VIVIRLA…

    curiosa la mencion: ” no necesito esposo para ser alguien” o ” sin esposo ellas no son nada” ….tan compulsivo como aquellas mujeres ya casadas y con hijos que dicen ” uy no tiene hijos o se le va a ir
    el tren”

    Sabias palabras, la verdad soy una envidiosa de lo peor
    gracias por tu comentario!
    se supone que debemos alegrarnos con el bien ajeno si queremos a alguien= ok la aman es engreida su esposo la engrie ( y que? bien por ella si ese era su hambre, que con su pan se lo coma y provecho). O sino ok es una mujer soltera exitosa, gana lo que quiere y se da los gustos que quiere ( en vez de estar criticando su soledad)

    Siempre hay una envidia o vacio escondidos que disfrazamos con soberbia….EN TODOS NOSOTROS

  15. F
    October 29th, 2009 @ 19:32

    Ese gen también afecta a las personas que tienen otra orientación sexual, es como un baldazo de agua fría.
    Más que ser de clase media, alta o baja, lo que importa es la educación, usar el cerebro.

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  • Lali Garcia

  • Sobre mí

    Hace algunos años mi mamá me contó que había tenido un sueño. En ese sueño yo llegaba a la casa con un bebé gigante cargado en los brazos. Era Camila, una enorme bebota sostenida por otra igual o peor con cara de "help". Una realidad que respiraba, gateaba, lloraba y demandaba de mí mucho más de lo que hubiera querido e imaginado, cuando panzona esperaba el desenlace usual de los cuentos de hadas, en mi versión particular. No tenía la menor duda de que mi sapo se convertiría en el príncipe azul que en el fondo era, para llevarme al castillo donde viviríamos felices para siempre. Pero mi cuento resultó en un anticuento de hadas y así, sin ningún tipo de brújula, emprendí a los 18 años mi empeñosa pero confundida vida laboral. Pasé por muchos escritorios y monitores hasta que por fin opté por hacer honor a los dibujos y poemas acopiados en los cajones año tras año. Hace un buen tiempo que (sobre)vivo del arte; diseño, dibujo, pinto, escribo y aunque ya no tan cita tengo la suerte de ser mamá y además, soltera. ¿quién podría resistirse?
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