Continuación: Sin zapato amarillo en Picas-Las envidiosas
Ya dentro del taxi empecé a preguntarme como quién no puede asimilar la realidad: ¿Y mi zapato?, ¿Mi zapato amarillo?, ¿Dónde quedó mi zapato amarillo? Como fondo tenía las voces extrañamente lejanas de Janet y Diana que estaban a menos de medio metro. Me miraba el pie descalzo, volteaba a verlas a ellas, miraba hacia [...]


