Hasta vaciar los bolsillos
| November 3, 2009 |
Cuando era seminarista, en el Seminario había como medio centenar de colmenas. Cuando llegó el momento de extraer la miel, el encargado, nos dijo el primer día: “pueden comerse toda la miel que quieran”. Para mí me sonó a fiesta. Por fin podía comer miel hasta saciarme. Pero cuál fue mi desilusión cuando después de hartarme de miel sentí que mi lengua se había como anestesiado. Había perdido el gusto y hasta la miel me repugnaba verla.
Había perdido la sensibilidad en mi lengua y en toda mi boca.
¿No nos estará sucediendo esto mismo con nuestra sociedad de bienestar que, de tanto consumo, perdemos la sensibilidad frente a las necesidades de los demás?El Evangelio de hoy despierta en mí dos consideraciones:
Una, la sensibilidad de los necesitados hacia los necesitados.
Otra, el estilo de ver y mirar que tiene Jesús.
Es que en la vida todo depende de cómo la vemos y la miramos.
Sensibilidad de los necesitados
Es interesante la frase de Jesús, mientras contempla a la viuda echando su limosna en el cepillo del templo. “ésta, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir”. Es posible que su propia experiencia de “vivir en la necesidad”, la hubiese sensibilizado frente a quienes como ella están con la soga al cuello. Pareciera que es preciso pasar por esas experiencias dolorosas para comprender la experiencia de los demás.
Quien nunca ha pasado hambre, no sabe lo que es el hambre.
Quien nunca ha sufrido sed, no sabe lo que es tener sed.
Quien nunca ha estado enfermo, no sabe lo que es la enfermedad.
Quien nunca ha estado en la cárcel, no sabe lo que es estar preso.
Quien nunca ha estado solo, no sabe lo que es la soledad.
Quien nunca ha carecido de una casa cómoda, no sabe lo que es que llegue la noche y no saber donde dormir.
A veces las propias necesidades nos hacen comprender mejor las necesidades del otro, mientras que quienes nunca las han experimentado solo las conocen de memoria pero nunca les llegan al corazón. La pobre viuda, pasaba necesidad, por eso, desde sus propias carencias fue capaz de dar todo lo que tenía para vivir. ¿Alguien da más?
El estilo de ver y mirar
Pero el Evangelio de hoy nos enseña también otra cosa. ¿Cómo miramos nosotros las cosas? Alguien pudiera decir: con esos centavitos de la vieja viuda, el tesoro de Templo no se engordará demasiado. En cambio, Jesús vio la cosa, no desde la capacidad de almacenamiento de las arcas del Templo, sino desde la generosidad del corazón. Las cosas son como las miramos.
Tagore escribía: “¡Abre de par en par las puertas, que entre la luz de la mañana!” Todos, al levantarnos, abrimos las ventanas para que se airee la habitación. Porque una habitación cerrada mucho tiempo termina oliendo a humedad. Con nuestras vidas suele suceder algo parecido.
Si nos cerramos a los demás, poco a poco nos irá entrando la humedad y el moho en el corazón.
Si nos cerramos a los demás, poco a poco nos irá entrando la humedad a nuestras ideas y a nuestro modo de pensar.
Pero si cada mañana comenzamos por abrir nuestras mentes a los demás, veremos que todos tienen una luz nueva.
Si cada mañana comenzamos el día abriendo nuestros corazones a los demás, nos iremos dando cuenta durante el día de que los demás son mejores de lo que pensábamos. Que no eran tan malos y que incluso pueden ayudarnos a ser nosotros mejores.
Si cada mañana comenzamos el día abriendo nuestra mano a los demás, luego los sentiremos más amigos y más cercanos a nosotros.
Alguien escribió que “el mundo es no como es sino como nosotros lo vemos”. Algo parecido pudiéramos decir de los demás. No suelen ser lo que son sino como nosotros somos capaces de verlos. Todo depende de cómo los miramos. Todo depende de cómo los vemos. Podrán tener muchos defectos. Pero para nosotros seguirán siendo como nosotros los vemos y miramos.
¿Cómo es para ti el mundo? Dime cómo lo miras.
¿Cómo son para ti los demás? Dime cómo los miras”.
¿Cómo es Dios para ti? Dime cómo lo miras.
Las ventanas no solo dejan entrar la luz en la habitación, también nos dejan ver la belleza del parque. La ventana de nuestros ojos no solo nos deja ver a los demás, sino que nos hace ver el interior y la verdad de sus vidas.
Oración
Señor: No te pido me hagas pasar hambre, pero sí que me des sensibilidad
con los que pasan hambre.
No te pido que me dejes solo, pero sí que me des sensibilidad para los sufren soledad.
No te pido que me olvides, pero sí que me des sensibilidad para todos los olvidados.
Señor: Dame tus ojos para que pueda ver como tú ves, mirar como tú miras.
Porque quisiera ver a los demás, como tú los ves.
Quisiera ver el mundo como tú lo ves.
Clemente Sobrado C. P.
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Comentarios
5 Comentarios para “Hasta vaciar los bolsillos”
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November 4th, 2009 @ 9:39
Hola querido amigo Clemente: “Hasta vaciar los bolsillos” me gustaria mucho que este blog sea muy leido, como otros no muy importantes, este tema merece mucha atencion y entendimiento, para asi aprender a saciar esa necesidad que siempre tenemos y no acaba a pesar de que comenzamos a vaciar el bolso de necesidades.
la sencibilidad de necesidad para los necesitados es algo que viene de Dios, porque el necesita que nosotros los necesitados cambiemos, es mucho lo que el nos enseño y muy poco lo que hemos aprendido. Si, cristo movio la sencibilidad de sus apostoles y seguidores haciendo que vean y miren como una mujer viuda y pobre se desprendia de lo poco que tenia, el no quizo que se fijaran en el dinero que es material, quizo mostrar la accion espiritual, tanto es su amor a Dios como al projimo que da lo poco que tiene, sin importarle como vivira mañana, y no como otros que solo dan lo que les sobra o no le sirve. todos necesitamos ser sencibles para dar cosas de calidad, para dios y nuestros projimos, por eso hay Guerras, Hambre, pobreza….y menos seres sencibles. amen.
hasta la proxima Padre Clemente, su amigo.
Hola Gabriel: Jesús es sensible a tantas cosas sencillas que son como el alimento diario de nuestras vidas. Y Jesús quiere hacernos ver que, con frecuencia, no son las grandes cosas las que nos realizan sino las sencillas, porque ahí se revela mejor la verdad de nuestro corazón. Y esto es válido para todos. Y sobre todo nos está diciendo que el amor auténtico no es tanto dar sino darnos “lo que ella necesitaba para vivir”.
Clemente
November 5th, 2009 @ 10:30
Hola Padre, es muy cierto lo que dice, he vivido en carne propia lo sensible que puede volverse uno cuando pasa por las mismas necesidades. Tengo muhos problemas , algunos irremediables, tengo 3 hijos y estoy divorciada, mis hijos en la adolescencia me han dado los problemas que siempre evite, ahora recurro a Dios es el único que nos puede salvar.
Ore por mi padre se lo pido humildemente, lo necesitamos
C.Linda
Hola C.Linda: los problemas también enseñan. Que tus hijos te den problemas. No olvides que son adolescentes. Y es preciso que ellos mismos pasen por esas situaciones que con frecuencia ni ellos mismos entienden. A veces las cosechas tienen que aguantar las heladas. Pero terminan por florecer. Todo invierno tiene luego su primavera.
Una bendición
Clemente
November 5th, 2009 @ 17:21
Hola Padre Clemente:
Que preciosa reflexión sabe esta parabóla de la ofrenda de la viuda siempre la escudriñe y la sigo escudriñando que ella dio todo lo que tenia con humildad Padre mi vida gira en torno a esto a la sensibilidad siempre veo a mis semejantes mas alla de su fisico siempre miro sus corazones y siempre he trato de apoyar a los que nos necesitan siempre he sido a si desde chica y siempre me he preguntado por que esta sensibilad hacia los demas trato de hacerlo en forma anónima he pasado por muchos problemas y segun van pasando los años en uno lo hace mas sensible uno entiende el dolor y el sufrimiento de nuestros semejantes y hago todo lo posible de que manera apoyar.Me pregunta como es el mundo para mi como la veo ,parami el mundo es maravilloso con su naturaleza espectacular y su hermoso mar el slo salir a la calle y mirar el cielo o un nuevo amanecer es precioso,me pregunta como veo a ls demas? Para mi mis semejantes son muy complejos cada uno con su mundo con su forma de ver la vida lo que me hiere es cuando me encuentro con personas de corazones muy duros que no son sensibles con nuestros prójimos eso si me hiere y me pregunto por que tanta dureza,me pregunta como miro a Dios, Dios para mi lo veo como un ser omnipotente lleno de amor pero tambien lo miro como un ser recto lo miro que él nos da pruebas en esta vida para ser mejores para superarlos y luchar siempre.
Aunque a veces las pruebas son muy duras y siento que no puedo pero sin embargo miro a mi alrededor y veo amis semejantes con muchos mas sufrimientos que yo y eso hace que siga luchando y tambien ayudando yes aqui donde siempre recuerdo sobrela parábola de la viuda dar de lo que tienes.
Bendición Padre.
Hola Rosa Luz: da gracias a Dios por esa sensibilidad de tu corazón. Es posible que muchas veces sintamos la tentación del cansancio, pero no importa. Dios será siempre la fuerza motor que actúa en tu corazón. Sigue mirando con esos ojos de tu corazón y verás que el mundo, los hombres, son diferentes a lo que muchas veces la gente piensa.
Que el Señor siga actuando en ti para tú seas su mano larga que llega hasta los necesitados.
Clemente
November 5th, 2009 @ 23:26
Clemente: Siempre, agradeceré tus comentarios.
Reflexiono y.. trato de ser mejor cada día.Mira, lo simpático que es Dios. Estaba “craneando”, la forma de poder llegar a las personas y solicitar una pequeña colaboración para un desayuno navideño que les brindamos a 150 niñitos en chincha. Tu comentario me cayó como anillo al dedo.Pues, las palabras,de ayuda a estos lugares, estan tan gastadas, que todos desconfían.
Ese Terremoto del sur, también,fué un terremoto,en nuestros espíritus.Somos cuatro gatos, que por tercer año , trabajamos con mucha alegría,aportamos ideas y Dios, es nuestro principal benefactor, nos da una siempre una manito. Y.. con tu comentario. Ya nos dió la idea principal, llegar al corazón generoso.Finalmente, envío a C. Linda, un abrazo cariñoso, y le digo, que Dios siempre la acogerá. Tú, Clemente, eres el apto, para invitarnos a seguir en nuestra vida de compromiso con los humanos. gracias or tu paciencia en leer, ésta vez fuí, muy extensa.Un Abrazo cordial, Euge
Hola Euge, gracias por tus palabras. Y sobre todo, gracias al Señor por esos buenos sentimientos que llevas en tu corazón. Yo estoy convencido de que las ideas son buenas, pero al fin y al cabo, el motor es siempre el corazón. No siempre los esuferzos tienen la recompensa esperada. No importa. Yo diría que la vida de Jesús fue humanamente todo un fracaso y sin embargo, al final vino el triunfo definitivo. No te rindas. Sigue luchando que eso es lo que importa. Y ponle corazón que es donde mira Dios.
Una bendición
Clemente
November 6th, 2009 @ 16:01
Padre Clemente,
Siempre sus blogs muy importantes…
Padre cómo hacer para ver como Dios ve a los demás? cómo hacer para ver a los que nos roban como dios los ve? cómo hacer para ver a los que nos atacan como los ve Dios?
Mi anterior pareja padre veía las cosas de la peor forma y eran innumerables de veces que sucedían , yo traté de entender la forma en que ella veía las cosas y tratar de explicarle que la forma en que veía las cosas no eran como ella creía;pero, era a veces el inicio de peleas con insultos de ella y yo más q insultos eran cosas que explotaba y me iba o apagaba todos los celulares para no seguir … pq no queria explotar más de lo q ya había.
Qué se puede hacer padre… dice que la ofendo, que la humillo etc y trato de disculparme …pero parece que es peor … no sé q hacer…
Sls
Giancarlo
Giancarlo: el amor no es ciego. Es preciso saber elegir y ver la realidad de la personalidad del otro o de la otra antes de embarcarnos en el matrimonio. Hay problemas que arrastramos desde niños y es preciso curarlos, sanarlos. Para eso están los sicólogos. Tu ex refleja una personalidad enferma. Y esto es lo que tú no has querido ver durante el enamoramiento y novizago. Los problemas tienen soluciones. Pero hay que buscarlas.
Clemente