Hasta vaciar los bolsillos
Cuando era seminarista, en el Seminario había como medio centenar de colmenas. Cuando llegó el momento de extraer la miel, el encargado, nos dijo el primer día: “pueden comerse toda la miel que quieran”. Para mí me sonó a fiesta. Por fin podía comer miel hasta saciarme. Pero cuál fue mi desilusión cuando después de [...]


